Anónimo Retrato de Beethoven

Núm. de inventario
196052
Cronología
siglo XVIII
Técnica
óleo
Soporte
lienzo
Medidas
58x46 cm

Actualmente en proceso de investigación.

Esta pieza fue una de las enviadas a la Universidad de Oviedo en 1941 por la Comisaría General del Patrimonio Artístico Nacional tras la petición oficial del rector para que fuesen cedidas algunas obras de arte con el fin de decorar las estancias universitarias reconstruidas tras el incendio que asoló el núcleo histórico en 1934. Aparece en el recibo de entrega como "retrato de vieja de busto".

Este lienzo, procedente del depósito del Museo del Prado, fue incautado por la Caja General de Reparaciones, creada por decreto de 23 de septiembre de 1936 y dependiente del Ministerio de Hacienda. Uno de los cometidos de este organismo era hacerse cargo de las incautaciones de bienes ejecutadas por otras organizaciones, partidos y sindicatos durante los primeros momentos de la Guerra Civil, sustrayéndolas al control de la Junta de Protección del Tesoro Artístico –que había sido fundada el 23 de julio del mismo año–, a la que se enfrentó en muchas ocasiones, ya que este último organismo consideraba que la Caja de Reparaciones realizaba más una política crematística que de protección.

Según los datos que constan en el archivo del Instituto de Patrimonio Histórico Español se trata de un retrato de Beethoven de escuela alemana del siglo XVIII.

El lienzo, sin firmar, parece haber perdido sus dimensiones originales en alguna de las restauraciones que sufrió a lo largo de su historia. Sobre un fondo neutro de color oscuro, el artista coloca en primer plano la potente figura de un anciano absorto en lectura de partituras musicales, ajeno a nuestra contemplación.

Llama la atención el realismo con que se acometen los rasgos y la expresión, ambos alejados de los del retrato idealizado en el que se minimizan los defectos. Por el contrario, el autor no duda en plasmar la vejez en toda su plenitud, en unos ojos que a pesar de no mirar hacia nosotros se perciben cansados, en unos labios ya excesivamente finos, en la flacidez general del rostro y en el pelo canoso y poco abundante. La actitud contribuye a subrayar la edad, al encorvarse ligeramente el hombre sobre el libro que absorbe toda su atención.

La fuerza del rostro se complementa con la inclusión de las manos, una de ellas perfectamente visible y en la que, contradiciendo en cierto modo el resto del retrato, no se hace patente el paso del tiempo. La otra se percibe ya de forma muy parcial debajo de una de las páginas. Pero todo ello no podría subsistir sin la inserción perfecta y meditada de la luz, centrada en dos focos principales, el rostro y la mano sobre el libro, ambos necesarios y complementarios para poder entender plenamente el significado de la obra. Es la luz la que pone de relieve la fuerza de la expresión concentrada, de los rasgos definitorios del rostro que otorgan singularidad al personaje, y la importancia de la edad que se representa, en la que se destacan otras virtudes distintas ya de las juveniles. El artista no es cruel, no se recrea en lo perdido sino en lo adquirido, en lo que el paso del tiempo ha dado al hombre y le ha permitido mantener: el conocimiento, la tranquilidad, la sabiduría, la concentración. Son ecos de los retratos del maestro Rembrandt, sin complacencia, pero con la fuerza de la dignidad humana.

Formando unidad con el rostro y las manos percibimos las ajadas ropas negras y el viejo libro, marcados también por el paso del tiempo, creando una armonía desprovista de detalles disonantes.

Los colores, concentrados en gamas oscuras y apagadas, contribuyen también de forma decisiva a otorgar unidad a la obra, incluyendo realmente lo que se espera, sin colores estridentes y llamativos. La potencia del retratado descansa en el rostro.

De esta pieza resulta chocante no solo la forma de reflejar al personaje, sino también la elección del tema en sí mismo, que huye de los presupuestos tradicionales del retrato, en el que era común incluir cierta amabilidad.

Texto y catalogación: Ana Quijada Espina

Referencias bibliográficas
  • FRANCASTEL, G. y P. (1978) El retrato. Madrid: Cátedra.
  • ARGERICH, I. y ARA, J. (eds.) (2009) Arte protegido. Memoria de la Junta del Tesoro Artístico durante la Guerra Civil. Madrid: Ministerio de Cultura.
Fuentes documentales
  • Instituto de Patrimonio Cultural de España. Fondo de la Junta de Incautación, Protección y Salvamento del Tesoro Artístico Nacional.
Ubicación en el planoUbicación de la obra en las instalaciones de la Universidad

 

  • Universidad de Oviedo
  • Campus de Excelencia Internacional